Viernes 24 de Junio de 2011
Ella lo veía mientras él se alejaba,
deshojaba sus sueños, sollozaba, su corazón se hundía en el pasado, pero sabía
que tendría que revivir en el presente, decidió que sería fuerte, ambos sin
darse cuenta pactaron el olvido de lo que fue su amor, ella rompía en llanto
desolada buscaba refugio seguro, fue entonces cuando se levantó del suelo y
tomo valor para decir adiós, entendía que con frecuencia lo iba a extrañar,
acabó con sus miedos, salió de nuevo el sol, supo que en ese momento era la
persona a quien deseaba darle buenas noches todos los días, era alguien
especial, anhelaba con todas sus fuerzas decirle te quiero una vez más porque
cuando estaba junto a él, cuando sentía su calor cerca ya no sentía temor.
No lo iba a olvidar de eso estaba
segura, así que con todas las dudas se aferró a su única respuesta, lo que
sentía por él ya no podía ser, este sentimiento que la hacía ver las cosas de
otro color que la hacía sentir especial única, que la hacía más mujer, que
la llevaba de la mano hacía un mundo donde era la más frágil, pero
ante él la más fuerte, la más infantil, la más experimentada ¿acaso era eso
amor?, pero cuando ella quiso luchar él ya no tenía amor en sus ojos, y si lo
tenía no era para ella, al no ver más amor en su mirada comprendió, que aunque
lo amara intensamente él se negaba, todo lo que pensaba decirle, todo lo que él
le hacía sentir de repente ya no tuvo más sentido, él no la tomaba como mujer
que lo amaba, él simplemente la veía como la niña que aun jugaba y eso la
hería, entonces las preguntas comenzaron nuevamente, ¿por qué ella?, ¿por qué
aquel sentimiento que la elevaba ahora la hundía?, ¿por qué tan profundo?.
Todos sus miedos volvieron y con ella
la soledad, sentirse tan sola la hacía que pidiera a gritos un minuto junto a
él, para darle todo lo que pensaba darle en una vida, para que un beso le
hiciera sentir cuanto lo amaba, pero él no le obsequió ese minuto que pedía y
su amiga la soledad volvió con ella, era como una sombra, era esa mirada fría,
era esa voz que le repetía "no volverá", entonces intentó sobrevivir
pero tomó el camino equivocado, le reprochaba a la vida el haberlo perdido y
aun cuando ella quería sonreír, esa risa la quemaba por dentro y todo lo que
intentaba no la hacía sentir mejor…
Ahora poco a poco descubrió que en su
soledad se fortalecía, que la soledad ahora no era su enemiga sino más bien una
compañera que está ahí, que va contigo cuando ríes, cuando lloras, cuando
amas, incluso cuando odias. Ella aprendió que aquel que está solo no es aquel
que está vencido ni el que está mal, sino es aquel que de verdad aprendió a
estar consigo mismo, entonces escribió está nueva página en el libro de su vida
y le agradeció a él, el haberlo amado, agradeció haberse sentido sola, y
agradeció cada momento que pasaron juntos...
Como siempre nunca dejas de sorprenderme por favor no dejes de hacer esto hace que todo se vea de una forma diferente eres unica e irrepetible muchos besos nunca cambies
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